Sitges 2022: Resumen del día 5 ("Lynch/Oz", "Speak No Evil", "Fumer Fait Tousser"...)
Por Redacción
Publicado el 11/10/2022
Llegamos al ecuador de una edición del festival un tanto agridulce en cuanto a títulos proyectados hasta la fecha
El famoso ecuador del festival siempre cae en un lunes maldito: para los que tienen que volver a su rutina tras el fin de semana y también para aquellos que son conscientes que “solo” queda la mitad. Una sensación agridulce para una edición del mismo sabor, donde ya comienza a rondar por los pasillos la sensación de cosecha irregular comparada con años anteriores.
De hecho, todavía no hay ninguna clara favorita del público o crítica, ni ningún pase que vaya a quedar en el recuerdo. De momento y a primera hora del quinto día, el cine nacional (‘Cerdita’, ‘Irati’, ‘Unicorn Wars’ y ‘Mantícora’) parece ser el gran beneficiado de este Sitges 2022.
Los más madrugadores han recibido una buena dosis de cine y meta-cine con el documental Lynch/Oz (Alexandre O. Phillip, 2022) . Como ya hizo con Alien o con Psicósis, Alexandre O. Phillip se adentra en el terreno de la teoría cinematográfica para encontrar los paralelismos entre el cine de David Lynch y, en esta ocasión, el clásico del Mago de Oz. Entrevistas que diseccionan una filmografía única y (sic) onírica, en un juego al que lamentablemente se le ve a veces el cartón-piedra. A veces se echan de menos propuestas más sencillas y directas, como en el ‘78/52’ en el que se hablaba de Hitchcock con la excusa de la escena de la ducha, no al revés.
El pase de antes de comer ha sido uno de esos que te quita (un poco) el hambre. Speak No Evil (Christian Tafdrup, 2021) nos ha contado la historia de dos familias que hacen buenas migas durante sus vacaciones en Italia -unos daneses, los otros holandeses-. Tanto, que los últimos invitan a los primeros a pasar un fin de semana en su casita de los Países Bajos. Obviamente esto es Sitges y la cosa no se va a desarrollar ni mucho menos sin su buena ración de mal rollo y secretos chungos. Thriller de horror construido en el suspense y la incomodidad, poniendo a prueba conceptos como la masculinidad moderna o algo tan nórdico como los buenos modales por encima de todo lo demás. Un desarrollo predecible compensado por un gran uso de la atmósfera, la cámara y los actores, que aunque parezcan telegrafiar lo que vaya a pasar a continuación hacen que sea imposible quitar los ojos de la pantalla hasta sus últimos minutos. Críticas eso sí dispares, especialmente de aquellos que la consideran gratuita en algunas de sus escenas más crudas. No sería extraño ver a su director o a alguno de sus intérpretes en el anuncio del Palmarés a final de semana.
Ya en terrenos más relajados y divertidos se ha presentado Fumer Fait Tousser (Quentin Dupieux, 2022) , la segunda comedia absurda que el director francés presenta este año en cines -y en Sitges-. La historia de una especia de Power Rangers llamado la (ojo) “Tabac Force” en una especie de retiro espiritual. El team-building va de aquella manera cuando el malvado Lézradi, emperador del mal, reaparece para aniquilar la Tierra. Todo en la línea de su director, en una propuesta bastante mejor que la floja ‘Incroyable Mais Vrai’, encadenando gags absurdos para los que sabían a lo que venían.
El gigante de Corea del Sur se ha solidificado ya como país de blockbuster asegurado y así lo ha confirmado Emergency Declaration (Han Jae-Rim, 2021) . Un terrorista sube a un avión destino Hawaii con la carga de un virus letal. Solo la colaboración entre pasajeros, equipo de vuelo, equipo en tierra y policía podrá salvar una situación que s se complica y tensa cada hora de vuelo. Con un reparto de estrellas, la película se adentra en la disaster-movie al más puro estilo ‘El coloso en llamas’ o la saga ‘Aeropuerto’, todo bien rebozado en los aires ‘bigger-than-life’ del K-Drama. Una grandísima película para ver en la pantalla más grande posible, llena de subtramas que encajan a la perfección y una tensión que ha hecho disparar los niveles de adrenalina hasta los últimos de esos 140 minutos de duración. Probablemente uno de los mejores pasos, de momento, de esta edición.
El día ha finalizado en Tramuntana la sala pequeña del festival, perfecta para acoger una película pequeña -de tamaño, pero grande de corazón-: Something in the Dirt (Justin Benson & Aaron Moorhead, 2022) . Dos vecinos de un edificio de mala muerte en Los Ángeles comienzan a percibir sucesos extraños en el piso de uno de ellos. Deciden así grabar un documental sobre todo lo que les está pasando, recorriendo una infinidad de conspiraciones, casualidades y numerologías sin sentido mientras profundizan en su relación. Los realizadores de ‘Spring’, ‘Resolution’ o ‘The Endless’ son ya un clásico de Sitges, aportando esta vez una rara, rarísima aproximación a la conspiranoia infinita a través del bromance (¿o es al revés?). El público del primer pase ha quedado bastante desencajado, no sabiendo si han visto una genialidad, una tomadura de pelo o simplemente una cinta que, tal y como reza en su cierre, está dedicada a “hacer películas con tus amigos”. Los que saldrán contentos son los fans del dúo, que esta vez aportan su versión más pura y dura al mismo tiempo que perfeccionan el arte del cine DIY.
Hoy veremos si vale la pena ese exploit de ‘Attack the Block’ titulado ‘Slash/Back’, echaremos un vistazo al extremo cine de Eduardo Casanova en ‘La piedad’ (ganadora, ojo, del premio a mejor película en el pasado Fantastic Fest) y nos adentraremos en las maravillas de la medianoche con el maratón formado por ‘Sissy,’ ‘Christmas Bloody Christmas’ (lo nuevo de Joe Begos, director de ‘Bliss’) y el último capítulo de la saga V/H/S, ‘V/H/S 99’.
Por Carlos Marín.
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