"Feliz Día de tu Muerte 3": Jessica Rothe habla sobre ella
Por Redacción
Publicado el 27/04/2024
La protagonista de las dos primeras entregas confía en que Christopher Landon cierre su trilogía
Estrenada en 2017, Feliz Día de tu Muerte fue toda una sorpresa para los aficionados al terror con un título dirigido por Christopher Landon que combinaba el cine slasher con los bucles temporales a lo "Atrapado en el Tiempo".
La película consiguió recaudar 125 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de apenas 5 millones. Esto llevó a una secuela que, pese a seguir siendo muy entretenida, ya no tenía el efecto sorpresa de la primera parte.
Aun así "Feliz Día de tu Muerte 2" logró unos más que dignos 64,6 millones de dólares y habiendo costado tan solo 9 millones. Pese a ser un título rentable para Blumhouse, la productora paralizó una tercera parte con la que Christopher Landon quería cerrar una trilogía.
Jessica Rothe, protagonista de la saga, ha hablado sobre esta tercera parte y ha afirmado que "Bueno, lo que puedo decir es que Christopher Landon ya lo tiene todo listo. Ahora solo tenemos que esperar que Blumhouse y Universal se pongan de acuerdo para llevarla a cabo"
Además la actriz añadió que "Pero tengo los dedos cruzados. Creo que Tree merece su tercer y último capítulo para cerrar la historia de este increíble personaje y franquicia o por el contrario darle un nuevo comienzo."
CRÍTICA DE "FELIZ DÍA DE TU MUERTE"
Como si una burbuja temporal la hubiera absorbido y guardado en formol, ‘Feliz día de tu muerte’ viaja desde el slasher de finales de los 90 (‘Scream’, ‘Sé lo que hicistéis el último verano’, ‘Leyenda Urbana’) y aterriza en la realidad post-adolescente millenial del 2017. Adaptando el discurso ‘bitch’ pero manteniendo dosis de formalidad conservadora, la película crea un espacio cómodo con el único y sano objetivo de salir de fiesta con el kit de cánon oficial: protagonista femenina con altas dosis de personalidad, ambiente alcohólico, hermandades universitarias y un asesino enmascarado de misterioso origen e intenciones.
Es el cumpelaños de Tree (sic), una joven universitaria que comienza el día resacosa, en la cama de un desconocido del campus y con un historial de acciones vergonzosas la noche anterior suficiente para ganarse unos cuantos enemigos de por vida. Pero lo peor está por llegar, porque su gran día acabará cuando un asesino enmascarado la acuchilla de camino a su fiesta sorpresa. What a ride, huh? Pero a Tree se le concede un sorprendente don: cada vez que muere despierta el mismo día de su cumpleaños, en la misma habitación, con la misma resaca y con una nueva oportunidad para salvar su vida. Así, mediante prueba y error, deberá averiguar quién es el misterioso psychokiller con careta de bebé y por qué motivo se obsesiona en acabar con su vida.
La premisa de ‘Atrapado en el tiempo’ y el buen olfato de Jason Blum para el talento comercial hacen el resto. Un film que celebra el petardeo, la falta de rigor y la más absoluta sinvergüenza comercial. Es, de veras, divertidísima. De ver, oír y descubrir. La fórmula del éxito no tiene por qué ser la búsqueda de la originalidad o de la fórmula, simplemente… simplemente ser consecuente con unos principios. Y esta película los tiene, desde su primer fotograma. El montaje de muertes a ritmo de música pop podría haber caído en un terreno de comedia involuntaria o vergüenza ajena que, milagrosamente, acaba siendo un conjunto de guiños entre espectador y comunicador que cala como un buen postre. Un acierto de tono y objetivo que es pura y llanamente digno de profesionales.
Otro de los flashes hasta el 97 es el de su violencia, blanca y sin pretensiones gore, sin ningunas ganas de desviar la atención. Una estrategia que podría ponerse en juicio de búsqueda comercial. Y por supuesto que lo es. Porque es una película para chavales o, en su defecto, para gente que nunca ha dejado de serlo. Las muertes son originales, son variadas y suelen tener una complicidad entre protagonista y pantalla asombrosa. Pero no esperen ver cabezas volar. No esperen ver brazos sesgados. Esperen ver a una muchacha suspirar disgustada cuando su coche está a punto de saltar por los aires.
¿A quién engañar sus responsables? A absolutamente nadie. ‘Feliz día de tu muerte’ es una propuesta divertidísima, suficientemente original y suculenta para el espectador de horror que quiere, necesita y ansía desengrasar. La otra cara de la moneda de ese cine ultraviolento, intenso o sesudo; una propuesta para palomiteros, adictos a las universitarias petardas o a recordar discos de Britney Spears a escondidas de los compañeros de trabajo. Para ellas y para ellos, esta película es una gozada que, como los buenos compañeros de baile, no te pide nada más que te dejes llevar por la música.
Lo mejor: la frescura y poca pretensión con la que defiende su divertida propuesta.
Lo peor: su tramo final, cartas ya encima de la mesa, puede parecer reiterativo.
Por Carlos Marín.
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