Entrevista Sombra: Javier García Caballero
Por Redacción
Publicado el 24/02/2026
La nueva edición del festival que está a punto de comenzar
Con una nueva edición del SOMBRA a la vuelta de la esquina (27 de febrero), hemos tenido el placer de hablar con su responsable directo, Javier García, quien ha aportado algo de luz sobre el qué, el cómo y el por qué de un festival con una larga trayectoria y un futuro prometedor.
SOMBRA tiene una larga trayectoria. Al principio se llamaba C-Fem (Festival de Cine Fantástico Europeo de Murcia), pero en 2019 hubo un rebranding. ¿Por qué SOMBRA?
C-Fem era un nombre espantoso. La gente no se acordaba de él, lo escribía mal o no lo entendía. Era absurdo, un pésimo nombre. Lo elegimos en la época de los acrónimos. En un momento dado, me puse en contacto con un publicista muy potente para hacer el rebranding, y elegimos llamarlo SOMBRA, que es algo que siempre asociamos al Fantástico. Y el logo animado, además, era acojonante. Ganamos por todos lados con el cambio. Y eso que, al principio, la gente se quejó. Pasa siempre. Los fans suelen ser inmovilistas. Pero el nombre es infinitamente mejor, y ya nadie se acuerda de C-Fem.
Más allá del cambio de nombre, ¿buscabais también diferenciaros de la línea que había seguido el festival hasta entonces?
El festival ha cambiado muchísimo a lo largo de los años. Quisimos darle una imagen más profesionalizada, encontrar un camino que diera solución a nuevas necesidades, más allá del mero entusiasmo.
La figura de Nosferatu se ha convertido en un símbolo del festival, presente tanto en los premios como en los conciertos. ¿Cómo nació esta asociación?
El nombre del premio, «Nosferatu», es de la época del C-Fem, y surgió de un brainstorming que hicimos sobre personajes del Fantástico que fuesen potentes. Hay pocas películas más clásicas que “Nosferatu” dentro del género. Lo del live de la película, el concierto, salió de una forma más casual, pero lo hemos representado muchas veces, incluso en Transilvania. La de este año, de hecho, es para presentar el doble disco que se grabó allí. Así que, de forma casual o intencionada, Nosferatu es una imagen estupenda para identificar el festival. Todo el mundo lo conoce, como el King Kong de Sitges. La escena de su sombra subiendo por la escalera es absolutamente icónica.
Hablemos de las entrañas de SOMBRA. La gente no suele imaginar el esfuerzo que hay detrás de un festival, y mucho menos de dos. ¿Cómo se os ocurrió esta locura de “franquiciarlo”?
Pues por el tema económico. Te explico, yo soy músico, ¿vale? Te habrás preguntado por qué cuando viene una banda a tocar a un país, lo hace en cinco ciudades, en vez de ir sólo a una en cada visita: es infinitamente más barato. Pues lo mismo sucede con SOMBRA Murcia y SOMBRA Madrid. Hubo un momento en que empezamos a acceder a gente que nos costaba mucho dinero traer, y se me ocurrió que, si podía traerlos a dos sitios distintos, abarataría su coste ya que tendría el doble de ingresos. Que luego resultó no ser verdad (risas). Pero esa fue la idea original. Si traes a John McTiernan y te cuesta un pastizal, pero generas ingresos con dos salas distintas, en cierto modo lo amortizas. Lo malo es que en ese proceso omití el hecho de que alquilar salas en Madrid es terriblemente caro. Con lo que el beneficio que generas, lo pierdes alquilando la sala. Quizás fui un poco iluso al intentar aplicar las idiosincrasias del SOMBRA de Murcia a Madrid, siendo ciudades con modelos de trabajo y estructuras de precios completamente distintas. Madrid es un pozo sin fondo. Pero este año ya está empezando a encajar, y creo que el próximo será el de la consolidación definitiva del festival en Madrid.
Como animal de festivales que soy, doy fe de lo difícil que es sobrevivir en Madrid con este tipo de eventos. ¿Cómo repartís los gastos? ¿Cada organización es autónoma, o Murcia tiene que hacer sacrificios para que Madrid sea sostenible?
El primer año no eran independientes, pero a partir del segundo ya sí, y este también. Lo hicimos porque, si algo iba mal en Madrid, podía arrastrar a Murcia. Así que ahora tienen presupuestos separados y equipos de organización independientes. El de Murcia, naturalmente, tiene más presupuesto: para los murcianos, es SU festival, pero para los madrileños, es un evento que apenas tiene tres añitos. El SOMBRA de Murcia lleva quince. Eso repercute en los patrocinadores y en todo lo demás: aquí hay una base de fans muy potente y sponsors muy consolidados que apoyan el festival desde hace muchos años.
¿Cómo de estresante es cuadrar agendas en dos ciudades en paralelo?
Un follón de puta madre (risas). Pero lo asumimos. Podemos hacerlo, tenemos esa capacidad. Cómo te explico esto… a veces el equipo me quiere estrangular. Cuando empezamos en Madrid, mucha gente me dijo: “estás loco, no vas a durar ni un año”. Y aquí estamos. En los festivales, en general, pesa mucho la falta de profesionalización. El entusiasmo no lo puede todo, y muchas veces se organizan en modelos que no son sostenibles. Nosotros lo conseguimos en Murcia, y en Madrid vamos camino de ello.
Si Madrid se consolida, ¿hay planes de extender la sombra a otras ciudades?
No lo creo. Al menos el modelo de festival, otra cosa es que hagamos actividades puntuales en distintos sitios. Como comenté antes, estuvimos en Transilvania con lo de Nosferatu, y este año, en la playa de Cartagena, metimos a tres mil personas en el agua a ver “Tiburón”. Cosas de un día, sí, pero más… es demasiado follón.
Aunque el cine sigue siendo el corazón de SOMBRA, dejáis espacio a otros “espacios”, como el cómic, la literatura o los videojuegos. ¿Ya no basta el cine para enganchar al público, o buscáis darles a otros formatos la importancia que siempre han merecido?
Yo soy el primero que disfruta de todo esto. Cuando empezamos con el festival, entendía el Fantástico como algo multidisciplinar. Un festival de cine es un festival de cine, pero, ¿por qué no puede haber espacio para otro tipo de representaciones? Si te fijas en festivales grandes, como Sitges, lo que hacen es tomar la ciudad. ¿Cómo lo hacen? Usando muchos espacios. Involucrando librerías, salas de exposiciones, bares… Esto consigue que la gente perciba el festival de un modo extremadamente dinámico. Pueden ir a muchos sitios y disfrutar de múltiples experiencias, más allá de lo que ofrece una pantalla. Actividades que, por cierto, son gratis. Nosotros intentamos ser siempre muy creativos y buscar nuevas cosas que hacer. Este año, aunque aún no esté colgado en la web, incorporamos el “Gritómetro”: quien pegue el grito más bestia, se lleva una camiseta y un poster. En el fondo, todo esto va de que la gente se divierta y se involucre, indiferente a brechas generacionales. Otro ejemplo: hoy he hablado con Fernando Abril, coleccionista y amigo del festival, que se ha dejado una pasta en figuras gigantes de personajes de cine fantástico, y vamos a hacer con ellas una especie de museo de cera chungo. A la gente le encanta ver que todos los años hay novedades.
En lo que respecta a las películas del programa, entiendo que debe ser un calvario hacer la selección, por aquello de que la mayoría de festivales están a la sombra, si me permites el chascarrillo, de los estrenos exclusivos que compren Sitges, Cannes, Berlin y demás. Febrero es una fecha arriesgada.
El tema es que no caben más festivales en octubre. Lo barajamos en su día, pero era una locura. También te digo, esto en Murcia no supone un problema. Pero en Madrid sí. Al público de Murcia le da lo mismo lo que proyecten en Sitges. La mayoría no va a ir allí. Y las películas que puedan adelantar sus estrenos en streaming, que son varias, tampoco son una amenaza, porque no todos están enganchados a las plataformas. Por tanto, las películas que ponemos aquí no las ha visto nadie. Pero en Madrid sí. En Madrid nos tenemos que calentar más la cabeza para sorprender al público. Este año, de hecho, contamos con varios preestrenos, para paliar ese posible problema. Todo esto me recuerda a cuando llegó Napster y muchos agoreros dijeron que la música iba a desaparecer. Y no. Las cosas no desaparecen, se transforman, y debemos adaptarnos a los cambios.
Escuchar en directo a ídolos como Claudio Simonetti o Fabio Frizzi no tiene precio. ¿Cómo gestionáis este tipo de eventos? Porque para los fans es un tesoro, pero sigue siendo arriesgado, entiendo que no son el tipo de músicos que llenan estadios.
La presencia de compositores en SOMBRA viene de nuestra vinculación con la música desde el minuto uno, de cuando encargábamos a artistas tocar bandas sonoras en directo, durante las películas, que se componían para la ocasión. Después de años haciendo esto, decidimos darle una vuelta de tuerca, trayendo a los grandes del género, que son sobre todo los italianos, como Simonetti o Frizzi. Efectivamente, es un asunto complicado, porque los costes de producción son elevados, y tampoco podemos confiar en que vengan dos mil personas poniendo las entradas a cien euros. Lo que está claro es que a los fans les ha entusiasmado, y que le ha otorgado un enorme prestigio al festival. Seguiremos haciendo este tipo de cosas, pero más espaciadas, porque al margen de los gastos, tampoco nos interesa centrar tanto la atención en los conciertos, ya que llega a un punto en que se come al resto del festival, en cuanto a expectación.
Para mucha gente los invitados son el incentivo más jugoso para acudir a festivales. Es una labor titánica (y también cara) conseguir grandes nombres y cuadrar agendas.
Estoy de acuerdo con esa gente, pero conviene recordar que en un festival de cine lo importante son las películas. Es normal que los fans quieran ver a los autores de cerca, y no sólo verlos, también escucharlos. Recuerdo que el año pasado estuve como público en el Q&A de John McTiernan y fue acojonante. Una gran experiencia. Por eso entiendo perfectamente al público en ese sentido.
Hablando de recuerdos, ¿qué anécdotas te han quedado del trato con estas personalidades?
¿Anécdotas? De todo tipo. Es curioso cómo se confirma ese tópico de que ser un gran artista no implica necesariamente ser simpático. Y luego, al contrario, hay gente que resulta infinitamente más cercana o maja de lo que uno se esperaría. En cualquier caso, nosotros siempre trabajamos para tener suficientes invitados que puedan resultar atractivos para el público: autores, actores, artistas de storyboard… cualquier figura relevante de la industria, porque la magia del cine reside en toda esta gente.
¿Cuáles serían los platos fuertes de esta edición?
En cuanto a invitados, Caroline Munro, por supuesto, un mito absoluto del cine gracias a películas como “El viaje fantástico de Simbad”, “Maniac”, “La espía que me amó”, “Dracula A.D.” y muchas más. También estará Eduardo Noriega, un actor con un recorrido bestial, que miras iMDB o Filmaffinity, y alucinas con su filmografía. Esad Ribić, otro fenómeno. Entiendo que el mito del cómic no tiene el mismo calado que el del cine, pero Ribić es una auténtica estrella mundial del mundo del cómic, que además no se prodiga mucho en salones ni festivales, así que es un lujazo tenerlo con nosotros. Más nombres. Ivana Baquero, estrella mainstream, que ha hecho cosas como la serie “Spartacus” y ha sido portada de Vanity Fair. Nos parece muy interesante para trascender la frontera del género e ir en otras direcciones, amén de que se celebre el 20 aniversario de “El laberinto del Fauno”.
En cuanto a películas, estoy muy contento de contar con varias premieres, como “Redux Redux” o “El último vikingo”, con Mads Mikkelsen, que es una película acojonante. También tenemos en el programa “Good Boy”, que ya se estrenó, pero se ha visto muy poco. Mención especial para las retrospectivas y la posibilidad de ver en pantalla grande clásicos como “El planeta de los simios” (yo nunca la he visto así) o “Tesis”, que arrasó en su día.
Como decía al principio, “Nosferatu” con la BSO en directo es una experiencia brutal, con siete músicos de un grupo post-rock tocando a todo volumen, mientras se proyecta esta obra maestra del género. Los Markets, tanto de Murcia como de Madrid, son muy importantes, porque no hay cine sin industria detrás, y evidencian el enorme crecimiento del festival. Y hablando de este crecimiento, es visita obligada nuestra exposición de cartelería histórica del festival.
Por último, y no menos importante, el podcast de Javier Botet y Lisa Justice, entrevistando a Paco Plaza: dos cracks nacionales y mundiales hablando en directo de sus historias y sus temas.
Os animo a mirar la programación de SOMBRA en nuestra web, porque hay un sinfín de actividades que os van a entusiasmar.
Por Jedediah.
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